

Por Mariana Martinez. Síguela en Twitter @MyMentrecopas
Hace 15 años la familia noruega Odfjell, comenzó a plantar sus primeros viñedos en el Valle del Maipo con un objetivo claro. Para ser más precisos, el jefe del clan, Dan Odfjell (al centro junto a sus hijos), comenzó a plantar cepajes tintos, principalmente de cabernet sauvignon, merlot y carmenère, en la zona de Padre Hurtado, hoy zona llamada Entre Cordilleras.
Desde entonces y poco a poco, con un trabajo de hormigas y muy buenos vinos desde Maipo (donde construyeron su bodega, la primera gravitacional de Sudamérica) hasta el secano del Maule, viña Odfjell se ha ido abriendo camino y formando las bases para ser considerada hoy una bodega respetada por sus tintos todos monovarietales. Cada uno, gran ejemplar, dentro de su línea. Como la línea Armador ($5.490) con sus tintos ligeros, amables y frutales, siempre listos para beber por debajo de los 16º; Orzada ($10.900) con sus corpulentos tintos, siempre impresionantes y dispuestos para largas guardas. Y qué decir de sus íconos de etiqueta blanca Odfjell (no disponibles en Chile, una lástima) con producciones muy limitadas, todos impresionantes, casi para comerlos con cuchillo y tenedor por su concentración de fruta madura. La duda entre todos ellos, nos la dejaba Aliara, la única mezcla hasta ahora de la casa, y tal vez por ello mismo la incomprendida.
Pero como las cosas cambian, evolucionan, Odfjell, encabezada en bodega por los enólogos Arnaud Hereu y Marcela Gárate, acaban de lanzar al mercado sus últimos logros, transformados en cuatro fantásticos vinos, todos curiosamente vinos de mezclas. Y digo últimos, porque claramente los cuatro no son tampoco producto de un trabajo reciente. Es por ese mismo largo trabajo o travesía, que ha recorrido el equipo a lo largo de todo Chile buscando las mejores fuentes de fruta hace más de una década, incluyendo incluso uno de los primeros carignan y malbec de parras viejas del Maule, nace el nombre de uno de sus nuevos vinos, Travesy.
El cuarteto visto desde arriba nace como una nueva familia dentro de la bodega, y no sólo por su imagen que rompe con todo lo antes establecido, sino porque en esencia, también son diferentes. En ellos hay una sensación de fruta madura, neta, jugosa, que alucina. Marcela, con quien los degustamos esta semana, me cuenta que sólo hay un cambio, en el uso y tiempo de guarda en las maderas. Menos madera es el lema. Y si ella lo dice hay que creerlo, pero la verdad verdad, pareciera que detrás hay todo un cambio de filosofía. Un cambio que se refleja muy bien a la vez en el vino que hace Araud Hereu, como proyecto personal, el Hereu (una muy sabrosa mezcla tinta) y que Odfjell le distribuye en sus mercados de exportación.
Entonces, si la madera, y sólo madera, es capaz de hacer todo eso, que se queme todita en el infierno. Pero no, esperen, en ellos sí hay madera, otro uso de madera, más suave, más sutil, pero guarda en madera al fin, y que puede perfectamente compartir palestra con los demás vinos de Odfjell, porque cada uno para cada momento y cada mesa tienen su espacio. En toda familia siempre debería haber espacio para las diferencias y en este caso además, espacio para vinos sin origen, por que estas nuevas fantásticas mezclas además son mezclas, buen mezcladas, de valles.
El Primer Paso
Pero antes de pasar a los cuatro nuevos fantásticos, sólo una advertencia, estén atentos al nuevo Syrah Armador cosecha 2008 del Maipo. Un syrah de otro mundo, con una nota sutil floral de violetas en nariz, acompañada de fruta negra fresca y jugosa, y un casi etéreo en su paso por la boca. Si quieren entender lo que es un vino liviano y divino a la vez, a bajo precio ($5.490), este es vuestro ejemplar.
Los Cuatro Fantásticos
El Más Chico y Revoltoso
CAPITULO I 2010 ($7.500). Es cierto que hacía falta una línea o un vino, entre los Armador y los Orzada, entonces Capitulo I llegó para estar ahí. Este primero (ya vendrán más capítulos) es una mezcla de 45% Carignan del Maule, 26% Cabernet sauvignon del Maipo, 23% Malbe de Lontué y 6% Carmenère del Maipo. Su fruta negra llena la nariz y la boca, junto un tanino nervioso y bien marcado, que lo hace el más revoltoso del grupo.
El Seductor
Winemaker's Travesy ($13.000). Difícil escribir su nombre, porque los correctores de inglés o español se vuelven locos. No existe, como tampoco Aliara, pero todos pensaban que sí, lo bueno es que no estaba registrado y entonces que bien, porque vaya que cuesta registrar nombres de vinos hoy. Travesy es 43% Malbec, 32% Carignan y 25% Syrah. Vaya mezcla. El malbec, ese que formó parte de unos de sus grandes Odfjell, predomina aquí dándole al vino una suavidad y cremosidad en boca única. Travesy te envuelve, seduce. Todo, por ese fantástico precio.
El Elegante
Family Saga ($18.000). Su etiqueta luce el primer barco transatlántico que tuvo esta familia noruega de armadores. Ya son cinco las generaciones en el negocio. Su mezcla es 40% Syrah, 30% Carignan, 30% Cabernet sauvignon. Aquí sí, claro, predomina el Syrah y sin duda hay un vínculo estrecho con el carácter frutal y etéreo del Armador Syrah 2008; de hecho es como el Armador pero al cubo, pues sin perder frescura ni elegancia, y con más profundidad y peso en boca. Un gran lujo en esta categoría de precio.
La Experiencia
Aliara 2008 ($24.990) es 50% Syrah y 30% Carignan, 20% Malbec. Y como el Syrah predomina, y el syrah de Odfjell es elegancia y liviandad en uno. Así es una mitad de Aliara, pues la otra evoca la fruta roja del Carignan junto a la redondez golosa del Malbec. A eso sumen 18 meses de guarda en maderas, pero una nueva forma de usar las maderas. ¿Se lo pueden imaginar? Mejor descorchar.
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