

Desde la costanera de Algarrobo la brisa fresca del Pacífico hace aparecer a los problemas de la ciudad lejanos. Un poco más de 100 kilómetros separan a esta zona del litoral de Santiago y las diferencias son evidentes en la tranquilidad del poblado más edificado de toda la costa.
La gran cantidad de edificios es sinónimo de la preferencia que tiene la zona. ¿Razones? Las playas, su estilo colonial, la gran cantidad de buenos restaurantes, la caleta de pescadores, una isla con gran cantidad de avifauna, entre lo más conocido. Pero también tiene sorpresas como restos fósiles milenarios y humedales, grandes reservorios de aves, hacen que el interés en esta zona exceda largamente la belleza de sus playas.
Arenas Blancas
Pero obviamente no se pueden dejar de citar en una crónica de Algarrobo lo que la hecho famosa por tanto tiempo. Catorce playas le dan al pueblo una variante de litoral que va desde las más concurridas como El Canelo hasta extensiones de arenas largas y solitarias como Mirasol.
La ya comentada El Canelo que comparte espacio con El Canellillo, son las más cotizadas. El bosque de pinos sobre una colina y un abrupto descenso son la antesala de uno de los lugares más bellos del litoral. Una pequeña franja de arena y un mar calmo son el gancho perfecto para ser una de las más llenas cuando invaden los santiaguinos.
Más cerca de la zona residencial y desde la marina club de Yates hacia el norte están las playas Club Deportivo, Los Tubos (con un antiguo muelle que la caracteriza) y San Pedro, la más popular y con una caleta de pescadores en dónde uno puede comer mariscos in situ.
Posteriormente están el Club de Yates, con sus clásicos paseos en lancha por la bahía y la Isla de los Pájaros; la Pejerrey y Las Cadenas. Los edificios se comienzan a multiplicar en estas zonas encontrándose verdaderos complejos de departamentos sobre el mar como en las proximidades de la Playa Grande, de 4 kilómetros de largo.
Finaliza con Mirasol, un pequeño poblado anexo a Algarrobo, con casas sobre colinas y con vista a una espléndida panorámica sobre el Pacífico. Idealmente acá, por las cualidades de las corrientes eólicas, se puede practicar parapente.
Reflejos Coloniales
Algarrobo, nominada así por el árbol homónimo que pobló sus laderas durante centurias, fue visitada asiduamente desde el siglo XVI en adelante. A saber: Francis Drake, Thomas Cavendish, Ricardo Hawkis, Oliverio Van Noov y Jorge Spilberger, fueron afamados corsarios tuvieron en esta bahía descanso de sus tropelías.
El poblamiento fue gradual, con grandes haciendas hegemónicas al igual que el resto de la zona litoral, no obstante su predilección se vio reflejada al ser nombrada en 1854 como Puerto Menor. ¿Qué significo eso? El desarrollo del villorrio, la exportación del grano desde Casablanca a EE:UU. y la creación de edificios emblemáticos que aún perduran.
La capilla de La Candelaria, construida en 1837 y Monumento Nacional (1986), se convirtió en el centro neurálgico del naciente pueblo. Desde entonces connotados personajes recorrieron su geografía como José Manuel Balmaceda (nacido y criado en Algarrobo), Carlos Alessandri, el Padre Hurtado o Pedro Subercaseaux.
Parte de este crecimiento es aún visible en medio de la modernidad del siglo XXI. Al costado de la playa de las Cadenas se extiende el centro histórico provisto de viejas construcciones de estilo colonial. También son visibles en la calle Estela Maris con enormes paredes de piedra.
Naturaleza por Conocer y el Dinosaurio de Algarrobo
Uno de los componentes más desconocidos de Algarrobo es, precisamente, lo que más se admira: su naturaleza. El balneario cuenta con una serie de puntos de importancia para la reserva de aves y anfibios poco conocidos por los turistas pero de cada vez más profunda necesidad de protección.
Tres humedales principales: Los Patitos, el Yugo y Tunquén se manifiestan como los principales. ¿Qué son los humedales? Son sistemas intermedios entre ambientes permanentemente inundados y ambientes normalmente secos. Muestran una diversidad de especies de acuerdo a su origen, localización geográfica, su régimen acuático y químico, vegetación dominante y características del suelo o sedimentos. Puede existir una variación considerable en un mismo humedal y entre diferentes humedales próximos unos a otros, formando no sólo ecosistemas distintos, sino paisajes totalmente diferentes (Finlayson y Moser, 1991).
Por lo tanto un sistema irrepetible y uno de los objetivos de preservación continental ya que en ellos anidan aves migratorias. Pato yeco, la Tagua Chica, el sapo de Rulo o los cormoranes, se cuentan entre los principales habitantes de estas zonas.
Si a eso le sumamos la Isla Pájaro Niño y el Peñón Peñablanca, en el que se mantiene una colonia de pingüinos Magallánicos (Spheniscus magellanicus) y otra de pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldti). Además nidifican especies como pelícanos, cormoranes, gaviotas, gaviotines, piqueros y varias especies de aves migratorias en los meses estivales (chorlitos, picotijeras o playeros).
Pero no es la única sorpresa que deparó la naturaleza para este lugar. En la playa Los Tubos las rocas siempre llenas de algas verdes, esconden parte de la prehistoria de este lugar. Existen grandes conchales petrificados, moluscos y dientes de escualos, además de haber sido encontrados fósiles de un Elasmosaurio, un dinosaurio acuático.
¿Dinosaurio acá? Debido a un hallazgo de finales del siglo XIX, se ubicaron una serie de vértebras de este reptil marino gigantesco que regentaba las costas chilenas a finales del Cretácico, hace más de 66 millones de años.
Una costa distinta desde este punto de vista. Algarrobo ofrece un mundo mucho más profundo que solamente llegar a sus afamadas arenas. Posibilidades se multiplican: navegación en alguno de las embarcaciones de su club de Yates, visitar Tunquén o los poblados interiores que mantiene la vida campesina como San José.
Como para creer que uno realmente no conoce tanto y que la oportunidad de sacarle brillo a otras formas de observación van mucho más allá de un quitasol y el bronceador.
Texto y Fotografías: Jorge López Orozco (periodistaviajero@chile.com)
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