

Luego de iniciarse en 1929 en las manos españolas de José Puyol en la ciudad de Concepción, el restaurant Nuria (que debe su nombre en honor al río que pasa por Cataluña) se trasladó a Santiago en la década del '40. De ahí en adelante varios dueños tomaron las riendas de este lugar, hasta que José Gómez, también de nacionalidad ibérica, compró el local convirtiéndose así en el definitivo propietario de este tradicional centro gastronómico capitalino, frente al cual sigue de pie hoy, a sus 74 años de edad.
Este hombre llegó a Chile, tras la guerra civil española, pasando antes por Brasil y Argentina, bajo la protección de unos tíos. En ese entonces tenía sólo 17 años. Con el tiempo abrió en sociedad un local en el Portal Fernández Concha, el que hoy es uno de los 4 Nurias que existen -pronto abrirán otro nuevo e innovador con el mismo nombre- y de ahí no paró más. Fue dueño de recordados locales como el Bar La Bomba, en la calle Puente, y del Bar Bandera, ambos muy famosos en su época.
Pero definitivamente fue en el año 1973 cuando el destino lo pondría frente al tradicional Nuria de Agustinas con Mac-Iver, espacio que ha recibido visitas ilustres como la de Iván Zamorano, quien tras salir campeón con el Real Madrid, una mañana llegó al Nuria. Ante la sorpresa de todos dijo: "Cuando niño nunca me pude comer un berlín de acá, porque no tenía plata. Hoy quiero un berlín con un café con leche".
Justamente quien nos cuenta esta anécdota es Juan Carlos Gómez, uno de los hijos de José quien, junto a su hermano mayor, manejan el negocio familiar el que se ha convertido en uno de los lugares gastronómicos más representativos y antiguos del centro de Santiago.
Este hombre de 41 años, administra Nuria desde el año 1981, cuando recién salía del colegio. "Era una época complicada para nosotros y de frentón me puse a trabajar en la empresa familiar. De eso han pasado ya más 20 años", comenta Gómez, mientras medita sobre el papel vital que ha tenido su padre en la solidez del Nuria. "Su gran mérito cuando compró el Nuria fue mantener al equipo de gente que trabajaba acá. Se preocupó un montón de lo que era la comida casera. Sin estudios siendo un hombre muy trabajador, sabía que si el Nuria existía hace tantos años, era por algo y dejó un equipo humano precioso, hasta hoy hay personas que trabajan con él, gracias a Dios el sigue actualmente con nosotros", señala.
Tal como sucede en la mayoría de los restaurantes tradicionales del centro de Santiago, el Nuria ha apostado por mantener las características adquiridas en décadas pasadas, tanto en el servicio, como en las preparaciones que ofrece. Pero dicha tradición también ha introducido algunas innovaciones, con el afán de servir mejor a sus clientes. "Cuando aparecieron los locales de comida chatarra, vinieron con comedores de primera categoría, con espacio y aire acondicionado, entonces nos dimos cuenta de eso, había que invertir para no quedarnos atrás, pero siempre manteniendo la tradición, la que para nosotros es vital. Es impresionante ver en los comedores del Nuria, cómo se juntan ya tres generaciones de clientes", cuenta nuestro entrevistado.
De esta forma Nuria invirtió no sólo en mejorar la calidad de su infraestructura, ampliación y la apertura de nuevos locales (Ahumada, Huérfanos, Portal Fernández Concha), sino que además buscó abastecerse con materia prima propia, invirtiendo en la creación de un criadero de cerdos, invernadero de tomates, plantaciones de paltos y panadería, para así bajar los costos de producción.
Actualmente Nuria abastece a toda su cadena de locales, demostrando que la innovación en ciertas áreas no daña la tradición que tanto cuidan. "Yo creo que nuestro éxito se debe a los cambios que hemos hecho, combinado con la tradición reflejada en clientes que llegan acá y que nunca han dejado de venir. Cambiamos de un comedor de manteles a uno sin manteles, pero no por eso dejó de ser agradable a esa gente que hace muchos años nos visitaba. Lo bueno es que no perdimos a los clientes que eran de mi padre, no cambiamos la comida y captamos un montón de gente de 40 años hacia atrás, empresarios, ejecutivos y no perdimos a los que mantienen la tradición que en este local, que es la casa matriz, es donde más se siente", señala Gómez.
El Futuro con Sabor a Pasado
La primera semana de septiembre de este año Nuria comenzará la que quizás es la mayor inversión y el mayor desafío de la familia Gómez. Justo donde años atrás existía el Chez-Henry, otro clásico que hoy es sólo un recuerdo imborrable para muchos, Nuria abrirá un nuevo y moderno local, que tendrá la característica de ofrecer tres restaurantes en uno. "Ahí habrá un Nuria en 3 formatos. Uno será restaurant, el segundo será una pollería que se llamará "Entre Pollos", donde habrán papas, pollos fritos y comida relacionada, y un tercer Nuria, más clásico y con comida casera. El recinto tendrá una moderna escala mecánica para el acceso del público. Cada Nuria tendrá un comedor por separado que lo identificará. No queremos que sea como un patio de comidas donde todo se mezcla, cada uno de los tres espacios tendrá su lugar para que la gente se sienta cómoda. Esta es la apuesta más importante de nuestra familia, se hereda un espacio que ya tenía tradición. Así se cumple un sueño de mi padre, quien siempre decía que le habría gustado ser dueño del Chez-Henry. Ahora el lugar no está ahí, pero se abre donde nació su historia, tan recordada hasta el día de hoy", dice Juan Carlos Gómez, y agrega: "Pienso que la Plaza de Armas se merece el Nuria que vamos a abrir. Esperamos que a la gente le guste".
Mientras se espera que otra historia se inicie con el nuevo Nuria del Portal Fernández Concha, en Agustinas con Mac-Iver, se sigue tejiendo la tradición día a día, con su clásica rotisería, sus picarones, berlines, dulces, su sabrosa comida y sus enormes y característicos sandwiches.
Nuria (www.nuria.cl)
Dirección: Agustinas 705, esquina Mac-Iver. Abierto de lunes a sábado de 07:00 a 00:00 horas. Domingo desde las 09:00 horas.
Consumo: Desde $2.000.
Platos de referencia: Pizza a la piedra, chuleta a lo pobre, escalopa a lo pobre, costillar de cerdo, arroz a la valenciana, bistec a lo pobre, paella, entre muchos más.
Sucursales:
Portal Fernández Concha 918, Plaza de Armas, Santiago.
Huérfanos 964.
Ahumada 41.
Por William Sanzana C.
Fotos: Felipe Cantillana R.
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