Concepción
09° / 15°
Santiago
07° / 18°
Valparaíso
09° / 17°


El desierto de Atacama es un territorio mítico en dónde se cruzan leyendas, tradiciones ancestrales kunzas e historias mineras. Afamado por ser la zona árida más seca del mundo, se tendería a creer que la vida en su geografía se limita a alguna cactácea solitaria o a un pájaro perdido. Craso error.
En las cercanías de la comuna de Toconao, y ubicado a 56 kilómetros de San Pedro de Atacama, se encuentra una de las porterías de la Reserva Natural Los Flamencos, principal reserva natural de la II Región en su flanco andino. El sector denominado como Soncor es el hogar del salar de Atacama, verdadero reservorio de aves y uno de los puntos más bellos de toda la zona para ver como el sol cae detrás de los montes occidentales.
La Edad de la Sal
Al descender de la camioneta junto a Jorge, el dueño de Incahuasi, la agencia que nos invita a recorrer los principales puntos cercanos a San Pedro, comienza una caminata que parece sacada de un cuento de ficción en nuevos mundos. Luego de pagar en portería la entrada ($2000) que va en directo beneficio de las comunidades atacameñas que cuidan y vigilan el sector, nos encaminamos junto a una guía local por un sendero que recorre los principales puntos de la geografía salina.
El paisaje es de pequeñas costras de sal montadas unas sobre otras durante siglos debido a la evaporación de las aguas que terminó dando una imagen similar a un campo de corales fuera del agua. ¿Aguas? Sí, el desierto más seco del mundo tiene aguas subterráneas a poca profundidad de la capa de sal que han motivado que un gran número de aves, entre ellas los anaranjados flamencos, hayan hecho de esta área su punto de nidificación y encuentro.
El sendero recorre de 4 a 5 kilómetros en dónde la guía explica con detenimiento las características hidrográficas del sector. Nos dice que antes se teorizaba con la idea de que el lugar hubiese sido un mar prehistórico, sin embargo las nuevas hipótesis apuntan a que fue un gran lago con alta salinidad que comenzó a secarse a través de los siglos hasta formar el actual sitio. Pero no se ha evaporado del todo, hay agua no se ha ido.
Chaxa
La caminata dura casi una hora hasta llegar a bellos miradores sobre las espejadas lagunas que aún se mantienen en la zona. Es el lugar dónde vive la Artemia franciscana, micro-crustáceo que habita en las aguas salinas de cada estanque y que se transforman en el principal alimento de la avifauna residente en el salar. Su importancia es sustantiva para la sobrevivencia de flamencos andinos, chilenos y de James, además de otras aves como el playero de Baird, el caití y la gaviota andina.
La presencia de la Artemisa franciscana es fundamental para estas aves. Ello se debe a que el micro-crustáceo tiene en su organismo betacaroteno, el pigmento que también tiene la betarraga o las zanahorias y que les da el color narajnjo-rojizo. Eso provoca que los flamencos vayan, con el paso del tiempo, tomando el color que los caracteriza. Inicialmente las aves nacen blancas, pero su dieta que consta de alimentación durante 17 horas por día, provoca la mutación de sus plumas y el deleite visual posterior que provoca en la gente verlas como un farol de fuego en medio del agua.
La laguna de Chaxa, la principal del sector, es uno de los reservorios de mayor importancia en la anidación y crecimiento de toda la avifauna residente, con particular hincapié en los tres tipos de flamencos o parinas que moran en el salar.
Atardecer Mágico
La hora elegida por Jorge para llegar a este lugar es el atardecer. No es un horario antojadizo. Con la caída del sol ocurre en Chaxa una serie de fenómenos visuales que hacen al visitante sentir una conexión directa del medio ambiente con el espíritu.
La cordillera de Los Andes se tiñe de rojo al caer el sol. Los volcanes, especialmente el Llullaillaco, muestran sus macizos de forma clara, con grandes hendiduras sobre su relieve que muestran surcos de arcaicos deshielos. Mientras se sucede este juego de luces, la avifauna del lugar se prepara para dormir. Los flamencos comienzan verdaderas danzas grupales en que se mueven sobre las aguas, de una orilla a otra, hasta comenzar a volar.
¿Cómo describir ese precioso momento en que sus delgados y gráciles cuerpos aletean con fuerza hasta planear finalmente en lagos que se transforman en espejos?
Las cámaras intentan captar cada uno de esos bellos momentos en que el desierto se oscurece, el azul del cielo se intensifica, mientras los reflejos de las montañas y aves se suceden sobre la superficie de Chaxa. Cuando la tarde comienza a transformarse en noche la totalidad de los tures se retira, sin embargo nosotros, Jorge mediante, nos quedamos hasta que es hora del cierre de la Reserva.
Es entonces cuando en la soledad de nuestra presencia en el salar de Atacama revela su naturaleza poderosa. Las aves entonan sus cantos, las montañas se agigantan y las luces permiten fotografías colosales.
Se impone ese silencio natural que implica el cese de la voz humana. El frío característico comienza a emerger en la noche del desierto. Es ya hora de irse y dejar este lugar en su equilibrio centenario, equilibrio que tiene algunos peligros como el de las mineras que anhelan los enormes yacimientos de litio, y los potenciales de petróleo, que tiene el desierto de Atacama y que harían de este espectáculo natural sólo un recuerdo al no existir una normativa eficaz que proteja a las reservas nacionales. Sólo su nombramiento como Parque protegería eficazmente al ecosistema reinante en el salar.
¿El resultado de la experiencia? Las sonrisas de los viajeros lo dicen todo. Es uno de los puntos más bellos de la aventura por San Pedro y sus alrededores. Completamente recomendado.
Texto y Fotos: Jorge López Orozco (periodistaviajero@chile.com)
* Cómo Viajar y Dónde Dormir: La mejor opción es el hostal Incahuasi. Un Bed & Breakfast sumamente bien organizado, con gente que te atiende como una familia y en que se pueden optar a todos los viajes por las cercanías de San Pedro en su propia agencia de turismo. www.bbincahuasi.cl, Calle El Carmen 132, San Pedro de Atacama, Chile
Fono: 55-851407.
* Tur-Bus: Para todo viaje a San Pedro la alternativa son los cómodos buses de la compañía. Altamente recomendables sobre todo en su modalidad "Cama". Buena atención, comida y películas que hacen el viaje corto. www.turbus.cl
Compartir
Con la Chef Claudia Patiño recorrimos un lugar mágico por excelencia...
leer más
Hace 8 años que la periodista de profesión, Martha Correa, cambió el lápiz por las ollas, siendo hoy una de las más destacadas en el rubro, y esta vez, ha querido compartir junto a Chile.com unos crepes de Centolla y salsa de crustáceos, ideal para quienes veranean en la costa...
leer más