
Cuando alguien muestra signos de que ha recibido una golpiza en una riña, se le dice que parece "membrillo de colegial". Esto, porque los estudiantes llevaban esta fruta al colegio y la golpeaban contra las paredes para comerla más jugosa y blandita. Así, los membrillos machucados adquirían el color del corcho y quedaban con mayor sabor.
