
Cabras y cabros son los términos que hoy se usan para referirse a los lolos, los jóvenes. Antiguamente, sin embargo, esta expresión sirvió para denominar a una especie de carruaje de dos ruedas, sin cubierta y que era tirado por un solo caballo.
Aunque el nombre original de este coche, muy usado en Europa en el siglo XIX, era tilburí porque hacía honor a su inventor de origen inglés, en los campos y fundos criollos se bautizó como “las cabras”. Se dice que como en esos carruajes, que tenían capacidad para dos personas, solían viajar lindas jovencitas, el término se habría hecho extensivo para designarlas a ellas.
