
Este refrán se usa en varios países latinoamericanos y en Chile es bastante corriente y popular. Encuentra su origen en la sucesión inexorable que se da en las monarquías y corresponde a la idea de que ?murió el rey, vive el rey?, que por extensión se interpreta como que cada vez que queda un puesto vacante, siempre hay alguien dispuesto y ansioso por sustituirlo o reemplazarlo.
Entonces, a rey muerto, rey puesto hace referencia al rápido proceso que existe para ocupar el cargo dejado por una persona.

Inaugurado en 1990, este edificio es una de las tantas atracciones de Valparaíso...