Concepción
09° / 15°
Santiago
07° / 18°
Valparaíso
09° / 17°

Cuando el conquistador español Pedro de Valdivia llegó a Chile en 1541 y fundó Santiago, que hasta estos días se mantiene como ciudad capital, existían en el país distintos pueblos con organizaciones y sistemas de vida que se adecuaban al clima y la geografía de su hábitat. Siguiendo la línea de norte a sur, estos habitantes primitivos se reunían en los siguientes grupos:
La República Liberal (1861-1891)
Durante este período, Chile logró mejorar considerablemente su situación económica debido a la explotación de importantes yacimientos mineros de plata, cobre y salitre en el norte del país.
El Parlamentarismo (1891-1925)
Con este nuevo sistema de gobierno, que se inicia con el presidente Jorge Montt, el Primer Mandatario perdió prácticamente todo el poder, el que pasó a manos del Parlamento, constituido por la clase dominante, lo que generó un gran desorden político, social y económico.
La República Democrática (1925-2006)
Las nuevas reformas y el surgimiento y consolidación de nuevos grupos sociales hicieron que, entre 1925 y 1932, se creara cierta inestabilidad política y social, marcada por distintas intervenciones militares. Sólo en 1932, con la reelección de Alessandri, se logró volver a la constitucionalidad. Desde esta fecha fueron surgiendo con más fuerza las alianzas políticas y se realizó una serie de reformas sociales por medio de leyes como el seguro obrero, salud, educación y jubilación. En el desarrollo económico, se sigue el modelo en el que el Estado cumplía un papel fundamental. Un ejemplo de ello fue la creación de la Corporación de Fomento (Corfo) como un organismo encargado del desarrollo industrial.
En 1964 asume la presidencia Eduardo Frei Montalva, militante de la Democracia Cristiana que, bajo el lema de “la revolución en libertad”, inicia en Chile una etapa política marcada por la Doctrina Social de la Iglesia, que llamaba acercar el progreso económico a los sectores más desposeídos. Frei inicia una de las transformaciones más significativas en la historia económica del país al poner en marcha la Reforma Agraria, cuya implementación sería el germen de una crisis política posterior. Es la misma época en que la Unión Soviética consolida su sistema político e inicia una expansión ideológica que tiene su máxima expresión en el apoyo económico, militar y político al régimen de Fidel Castro en Cuba. Estas ideologías llegan también a Chile y fortalecen a la izquierda parlamentaria, que llega al poder con Salvador Allende en 1970, quien, a pesar de no haber ganado la elección por mayoría absoluta, accede a La Moneda luego de que una sesión del Congreso Pleno le entregara el mando de la nación.
Allende y la Unidad Popular inician una experiencia única en América Latina, al estatizar las fuentes productivas que estaban en manos privadas y al aplicar el modelo socioeconómico soviético, que incluía fijación de precios y racionamiento de los insumos básicos. En ese plano, destaca la nacionalización del cobre, industria que sostiene hasta estos días la economía y que, por primera vez, pasó a manos chilenas. Sin embargo, estos drásticos cambios sociales, sumados al surgimiento de grupos de ultraizquierda más radicales que abogaban por la “vía armada hacia el socialismo”, generaron un clima de gran inestabilidad social.
Poco a poco Allende se fue separando más de la Democracia Cristiana, que le dio su apoyo en el Congreso Pleno, lo que generó una gran división política en el Parlamento y también fuera de él. Incesantes cambios de gabinete, que incluyeron a militares en la última etapa, así como una inflación descontrolada evidenciaban la crisis que se vivía. La violencia se apoderó de las calles y tanto los sectores económicos, que se vieron despojados de sus pertenencias industriales y agrícolas, así como un pueblo desabastecido por interminables huelgas de camioneros y transportistas, exigían un cambio inmediato en medio de un quiebre institucional nunca antes visto en Chile.
Luego de un intento fallido en junio, el 11 de septiembre de 1973, una junta militar integrada por los cuatro comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y de Orden, y liderada por el general Augusto Pinochet, decide derrocar al Presidente Salvador Allende, quien se quita la vida en medio de un bombardeo a la sede de Gobierno. Los militares clausuran el Congreso, prohíben cualquier actividad política e inician un período de reconstrucción nacional que, en una primera etapa, se aboca al restablecimiento de la actividad económica, al desmantelamiento del régimen socialista y, en 1978, a la implementación de una nueva Carta Fundamental. Miles de personas fueron detenidas y ejecutadas, mientras que otras tantas debieron salir al exilio. Esto generó gran repudio mundial. La junta militar logró en 17 años de gobierno implementar un exitoso sistema económico autónomo que permitió un gran crecimiento.
En 1988 un plebiscito convocado por el mismo gobierno obliga a llamar a elecciones libres, con lo cual, en 1990, se pone fin al régimen de facto y se reanuda la actividad parlamentaria. Cuatro han sido los presidentes que, desde esa fecha, han llegado hasta La Moneda apoyados por la misma coalición de centro izquierda: Patricio Aylwin (1990-1994) y Eduardo Frei (1994-2000), ambos demócratacristianos), el socialista Ricardo Lagos (2000-2006) y , Michelle Bachelet, (2006-2010). El año 2010 llegó al poder Sebastián Piñera apoyado por la Coalición por el Cambio (UDI-RN).
