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Propuesta
de Reforma Educacional |
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Según un reciente estudio
de la OECD --la organización que agrupa a los países desarrollados--
más de un 80% de los chilenos entre 16 y 65 años no tiene el nivel de
lectura mínimo para funcionar en el mundo de hoy ("Literacy in
the Information Age", Statistics Canada, 2000) Para superar esta crisis,
propongo una reforma radical al sistema de educación básica y media
según los siguientes cinco principios fundamentales: 1. EL BONO EDUCACIONAL.
Con el actual presupuesto estatal dedicado a este sistema, financiar
un "bono educacional", el cual sería entregado a cada familia
que, de acuerdo a normas objetivas, lo necesite, por cada hijo en edad
escolar para que pueda pagar la escuela que elija para sus hijos. Este
concepto --llamado técnicamente "subsidio a la demanda" en
contraposición al sistema de "subsidio a la oferta" que implica
entregar el dinero fiscal directamente a las escuelas-- fue propuesto
como el sistema de "vouchers" hace más de treinta años por
Milton Friedman (Premio Nobel de Economía), ha sido implementado parcialmente
en distintos países, y tiene un parentesco imperfecto con el actual
sistema chileno de "asignación por alumno" entregado a las
escuelas municipales y privadas subvencionadas. Un programa de privatizaciones
podría permitirle al Estado multiplicar el valor de este bono de manera
permanente. El valor del bono educacional sería un barómetro de la importancia
que la sociedad le asigna al objetivo de superar la pobreza a través
de mejorar la calidad de la educación. 2. LA SOCIEDAD DOCENTE.
Establecer a nivel constitucional que la educación es un servicio que
corresponde proveerlo a las diversas iniciativas de la “sociedad civil”
(empresas privadas, congregaciones religiosas, fundaciones, etc.), en
un contexto de acceso universal, apertura, transparencia y plena competencia.
Esto significa una regulación estatal "amigable" al sistema
privado y el fin del llamado "Estado docente". La producción
directa de servicios educacionales por el estado (ya sea centralizada
o municipalmente), ha concluido en una situación que, a raíz del Informe
OECD, el CEP considera que "objetivamente no podría calificarse
de menos que desastrosa". Esto implica licitar todas las escuelas
municipalizadas, incentivando a los propios profesores a convertirse en empresarios
educacionales. 3. PROFESORES, NO FUNCIONARIOS.
Realizar un esfuerzo excepcional para mejorar la formación de los profesores,
valorar su rol esencial en la sociedad, entregarles incentivos para
que aquellos con cierta vocación empresarial se transformen en dueños
de escuelas, derogar el Estatuto Docente y establecer que los profesores
se rijan por las mismas leyes laborales del resto de los trabajadores
del sector privado chileno. La enorme competencia por contratar los
mejores profesores entre las miles de escuelas sería el mejor motor
para elevar sustancialmente las remuneraciones en el sector. Nada más
diferente que el actual sistema, en el cual las remuneraciones de hecho
se negocian centralizadamente entre el gobierno y un supersindicato
(el Colegio de Profesores). En el esquema propuesto, las discusiones
de remuneraciones se darían al interior de cada escuela entre los profesores
y los dueños, de acuerdo a las mismas
leyes laborales que rigen para el resto de los chilenos. Se hablaría
de productividad, de capacidades individuales, de vocación docente,
de tecnologías educacionales, de calidad de la enseñanza. Por supuesto,
los mejores profesores ganarían más que los malos profesores, y sería
precisamente esa una señal poderosa para mejorar la calidad de las clases
y el perfeccionamiento docente. Con el sistema del bono educacional,
no habrían paros nacionales que, en último término, sólo dañan a los
niños pobres que asisten a las escuelas municipales. Los empresarios educacionales
que sean capaces de retener a los mejores profesores, pagándoles sueldos
que reflejen su verdadero aporte, tendrán las mejores escuelas. Los
padres se darán cuenta y llevaran allá a sus hijos, pagando con bonos
financiados por el Estado. Esas escuelas se expandirán para atender
al incremento de alumnos. 4. LIBERTAD Y DIVERSIDAD
DE CONTENIDOS. Establecer la libertad de programas de estudios, exigiendo
sólo un curriculum mínimo nacional, fomentar el desarrollo de nuevas
tecnologías educacionales, promover el uso de Internet en la educación,
y retirar totalmente al gobierno de la producción de textos escolares
(lo que se presta para la adoctrinación de los niños). 5. ROL ESTATAL SUBSIDIARIO.
Transformar el Ministerio en una Superintendencia de Educación que subcontrate
en el sector privado diversas pruebas de calidad por escuela en todo
el país y las dé a conocer ampliamente, renueve y vigile que se cumpla
el curriculum mínimo, y otorgue subsidios por concurso para la capacitación
de directores, gerentes y profesores de escuelas. Habrá una competencia
entre universidades y centros de estudios por desarrollar pruebas que
midan lo mejor posible la "calidad educacional" de cada escuela
(el SIMCE sería sólo una de ellas). La Superintendencia de Educación
controlará que los resultados sean transparentes y conocidos por los
padres antes de tomar la decisión de donde matricularán a sus hijos. El ministerio de Hacienda,
dentro de una política nacional contra la pobreza y de los criterios
valóricos definidos por la ley, debería administrar --lo más descentralizadamente
posible-- el sistema de bonos educacionales. Estos principios, que son
los mismos que subyacen el exitoso sistema de AFPs privadas, conducirían
a una competencia por elevar la calidad educacional y así atraer estudiantes
con bono. Sería un "nuevo mundo educacional". Del "Estado
docente" del siglo 20 a la "Sociedad docente" que requiere
el siglo 21. Esta es, sin duda alguna, la reforma pendiente más importante
para elevar de manera permanente el nivel de vida de los más pobres,
promover el desarrollo económico y fortalecer la sociedad libre. FORO (escriba a: Chile2010@chile.com) -- Claudio Seebach. Para
que los clientes (padres e hijos) puedan determinar qué es lo mejor
para los estudiantes no existe un mecanismo que les haga ver la calidad
del "producto" que compran. JP:
Es verdad que hoy es así, pero surgirán muchos indicadores impulsados
por la demanda de los padres. Incluso apoyaría un subsidio estatal transitorio
para crear la industria de los índices de calidad educacional. Y aunque existan las pruebas, pasará por una toma de
decisión, que es probable sea más mala mientras más ignorante, lo que
retroalimenta la desigualdad. JP:
Creo que en decisiones cercanas a sus vidas, los pobres compensan su
ignorancia técnica con intuición e
instinto de supervivencia altamente desarrollado. Confío mil veces más
en la decisión de un padre sobre la educación de sus hijos que en aquella
de un funcionario del estado. He conocido en las poblaciones marginales
a madres que "saben" más de educación que un funcionario de
la ONU o que esos "expertos" que obligan a estudiar francés
a un niño chilote en vez de permitirle los cursos de biología marina
que escogería una familia cuya vida depende del mar. Pero quién (y aquí me pongo socialista) "protege"
al estudiante que debe comprar un "producto" y recién una
vez terminado de "usarlo" sabrá lo que compró, 12 años después. JP:
No. los padres pueden escoger otra escuela al finalizar el año, no doce
años después. Y toda la experiencia
humana me dice que nadie protege mejor a los niños
que sus propios padres (con las excepciones inevitables). No será que estamos frente a una economía de escala,
en la cual tal vez conviene tener empresas del tipo monopolio protegido. JP:
En la educación personalizada, creo que no hay economías de escala. Creo en la libre empresa, pero es una necesidad básica
para que la sociedad libre funcione que existan iguales oportunidades
en la partida. JP:
Así es, pero estamos discutiendo el "cómo" se logra esa igualdad
de oportunidades. Sostengo que el modelo del bono lo haría inmensamente mejor que el modelo de "apartheid
educacional" vigente. Conozco bien las escuelas públicas. Pese
al esfuerzo heroico de muchos profesores --y especialmente profesoras--
el resultado es un desastre porque el sistema está mal en sus cimientos.
Prefiero al estado produciendo un producto homogéneo como acero, que
produciendo un servicio tan sensible a la motivación de profesores y
alumnos, tan sediento de creatividad e imaginación, tan vulnerable a
la politización, como la educación de niños. -- Manfred Stotz. Me encanta la idea.
El problema en la educación es que el que paga es el apoderado y el
que recibe el beneficio de esa compra es el hijo.
Esto último es lo que justifica un sistema estatal o regulado. JP:
Regulado sí, estatal no. La propuesta separa la producción de la regulación.
Funcionarios públicos colocando semáforos, sí; no a que hagan de choferes
de todos nosotros. -- Giancarlo Alliendes Biagi (Ingeniero
Civil Industrial, U. de Chile). Me parece una idea buena la de traspasar
eficiencia al sistema de educación. Pero que sucede con aquellos hogares
donde tal bono es empleado de otra forma y no en educación. JP:
El bono es sólo para uso educacional y sólo lo podría cobrar, al estado,
una escuela acreditada (no una botillería ni un estadio). En zonas de bajos ingresos el planteamiento no seria
aplicable... JP:
Todo lo contrario. El mecanismo del bono, financiado por el estado pero
de libre disposición para elegir entre escuelas, está precisamente enfocado
para mejorar la calidad de la educación de los pobres. Los no-pobres
no recibirán el bono, y ya tienen acceso a educación privada. En zonas rurales es
imposible pensar en el libre mercado de la educación. JP:
La propuesta incluye la posibilidad de que escuelas primarias "unidocentes"
puedan acceder al bono. Así se aumenta la competencia en las ciudades
y en una zona rural permite una "escuela" en cada caserío....
por ejemplo, un profesor
vuelve de la universidad a su tierra natal e instala en el living
de su modesta casa una clase para 20 alumnos, como los maestros de antaño...
en primaria, un profesor hace todos los ramos... los padres lo controlarían
muy de cerca (imposible leer La Cuarta en clases o enfermarse para manejar
el taxi)... con un bono de $30.000 al mes, eso significa ingresos de
$600.000 mensuales... supongamos $100.000 de gastos para pagar la cuota
del computador usado comprado para conectar a los niños a la Internet,
las cuentas, los muebles, etc... le queda una remuneración de $500.000...
siempre que se gane todos los años la confianza de los padres/vecinos....si
el profesor es malo, los padres intentarán atraer a otro o enviarán
al niño una hora en micro al pueblo más cercano. Por supuesto, este
concepto se puede extender a escuelas bidocentes, etc. Así se maximiza
la libre entrada y la competencia. -- Jaime Althaus (Expreso, Perú). ¿Cómo seleccionar a los que necesitan los bonos
educativos y quien lo hace? JP:
Hay un nivel técnico y uno valórico. a nivel técnico, hay que diseñar
un índice objetivo de pobreza. En Chile existe la ficha CAS, que las
mantienen al día las municipalidades y se usa para entregar diversos
subsidios a los pobres. El óptimo es que el gobierno licite la elaboración
de esta ficha entre consultoras independientes. Elaborado el índice,
una decisión valórica-política debe determinar hasta qué nivel
de pobreza se recibe el bono. He discutido esto con Milton Friedman,
quién es partidario de que el bono se le entregue a todos los niños,
para evitar el proceso de segmentar la población por nivel de pobreza,
con el peligro tanto de equivocación como de demagogia. por supuesto,
es una solución más cara en términos fiscales, pero interesante. -- Dr. José Antonio del Solar (Clínica
Las Condes). Me preocupa como cambiar de un proceso al otro sin quedarnos
en la mitad: no nos olvidemos que los profesores son como corderitos
y sin pastor se mueren o se pierden... JP:
Si así fuera, hay que comenzar lo antes posible. Creo en la infinita
capacidad de adaptación del ser humano cuando existen los incentivos
correctos. Siempre me ha impresionado cómo los latinoamericanos
"florecen" en la sociedad libre de EE.UU., o cómo en
los últimos años ha mejorado la productividad en aquellos sectores chilenos
donde impera la competencia y la libertad (no la educación, la salud,
la justicia, la burocracia estatal). No hemos nacido para ser corderitos,
sino hombres libres. Son las instituciones colectivistas las que le
quitan su dignidad al hombre. -- Andrés Schwarzenberg. Hace
mucho tiempo que lo leo. Los artículos me parecen muy interesantes.
Sin embargo esta vez me ha impresionado. Su lógica, fuerza e importancia
son arrolladores. Lo felicito. Por favor impleméntelo. JP:
Sólo tengo el poder de las ideas. Pero estoy haciendo lo que puedo. -- Claudio Izzo. Tu propuesta es un poquito
mucho para la mentalidad chilensis. JP:
Me confieso culpable de creer en Chile. Lindo desafío para un presidente con balls. JP:
Claro que si. --Karen Araujo. Me
gustan tus ideas sobre educación. Me gustaría usar mi instituto para
financiar becas para que niños de bajos ingresos en Chile puedan asistir
a buenos colegios privados. JP:
Magnífico. ¿por qué no la beca "Karen" a niñas de poblaciones
marginales que compartan tu nombre? He conversado mucho con gente modesta y obtener una
buena educación es más subversivo del sistema de clase existente que
las ideas comunistas o cualquier grupo guerrillero. JP:
Si, si. La libertad que permite la educación es mucho más peligrosa
para cualquier poder ilegítimo que unos barbudos con metralletas. Es
sintomático que tanto político que educa a sus hijos en colegios privados
se oponga tenazmente a que esa misma posibilidad la tengan todos los
chilenos. Con votantes bien educados, "otro gallo cantaría en Chile". --Marcos
Ríos (abogado). Esta nueva idea del "debate"
me parece extraordinaria. Un sistema como el planteado --que incluso,
en materia de escuelas rurales, podría incluir bonos de transporte y/o
becas de internado para aquellas zonas donde no es posible tener una
escuela "unidocente"-- sería un avance exponencial respecto
de la pútrida educación pública chilena JP:
Acepto de inmediato la sugerencia de los bonos de transporte. Discutible
las becas de internado pues debilita el control paterno y porque es
mejor por mil razones que los hijos duerman bajo el mismo techo que
sus padres. --Sergio Giaconi. Coincido con lo que planteas. La Superintendencia
debiera ser regionalizada.... hay que cuidar que el bono lo reciba quien
lo necesita, también controlar que los establecimientos escolares cumplan
con requisitos mínimos de calidad...hay que hacerlo de cerca. JP:
De acuerdo, y tecnificada, despolitizada, con sueldos de mercado, semiautónoma,
superintendente removible sólo con acuerdo del senado. Opino que no debe suprimirse totalmente el apoyo a
la oferta ( a través de algunas líneas de crédito de fomento, o de subsidio),
especialmente para establecimientos pequeños, rurales. JP:
No. Prefiero un bono diferenciado, más alto para niños en zonas rurales
apartadas de acuerdo a criterios objetivos. De otra manera se darán
los subsidios a las escuelas en problemas y nunca cerrará una inviable.
La propuesta requiere que se amplíen las buenas y se cierren las malas.
Coincido con el tema de la pertinencia de los planes
de estudio. En una escuela básica de una población marginal de Curicó
vi como a un nivel 5º o 6º básico, el profesor estaba explicándole a
sus alumnos el conflicto de los merovingios y carlovingios (después,
uno recibe a estos estudiantes en la universidad sin saber las raíces
de la Guerra del Pacífico y escribiendo vaca con "b"...). JP:
Si tuviera una escuela, mi prioridad uno, dos y tres sería enseñar a
cada niño a leer bien, a comprender, a escribir, a expresarse, a relacionar
hechos, a sacar conclusiones, a hacerse preguntas relevantes, a no aceptar
los dogmas, en fin, a pensar, y no a memorizar hechos y fechas. -- Cristián
Godoy Carter. Excelente la propuesta educacional y benditos
todos los subsidios a la demanda.....tan poco reconocidos y sin poner
en práctica, porque en definitiva de esta forma "los corderos"
dejan de alimentar a un "pastor" interesado. ¿Cuál sería la
función del Estado con las personas poco inteligentes -concepto "inteligencia"
amplio- que estarían destinados a la pobreza. JP:
Darles un bono más alto y así surgirían escuelas especializadas en niños
con baja capacidad. Hoy esos niños fracasan de inmediato, inmersos en
un sistema que no tiene incentivos para atenderlos de manera especial. -- Rodrigo
Sánchez. Esta publicación virtual me parece excelente
como canal para comunicar ideas y abrir debates. Muy buen sistema, aún
no comprendo por qué no se ha implementado. Trabajo en la Universidad
Adolfo Ibañez, y me he dado cuenta de la gran dificultad de realizar
proyectos sin aportes fuera
de los propios generados por la operación. Incluiría en tu propuesta
incentivos tributarios o de otra índole a empresas y/o personas que
apoyen la educación. JP:
Quizás se podría permitir a los contribuyentes deducir de su ingreso
tributable una cierta cantidad si la asigna para suplementar los bonos
educacionales de niños con nombre y apellido. Así cada uno hace el bien
con su dinero y se establece un lazo "con rostro" entre donante
y beneficiario. Esto ayudaría a
niños pobres para acceder a escuelas con colegiaturas por encima del
valor del bono estatal. -- Luis
Bastidas Silva. Lo felicito por el novedoso e interesante
planteamiento. Estoy de acuerdo, la educación mejoraría notablemente
si se le incorporan factores de competitividad. Los padres se involucrarían
mucho más en la educación de los hijos y tendrían la oportunidad, sobre
todos los de menores ingresos, de mejorar su actual nivel educacional.
Me entusiasma la idea. JP:
Ayuda a la propuesta persuadiendo a tus amigos. -- María
Teresa Lepeley (Doctora en Educación y en Economía). Extraordinaria
propuesta. Me ha dejado sin habla y sin sueño. Sueña lo imposible.....para
obtener lo posible. JP:
En su versión más noble, la política no es el arte de lo posible --lo
que puede hacer cualquiera-- sino el arte de hacer posible lo que es
necesario. -- Sven
Von Appen (Socio, Ultramar). Te felicito por tu propuesta.
Con los fondos de pensiones privados tu terminaste con la burocracia
e ineficiencia del sistema estatal al asegurar pensiones dignas y razonables
para gran parte de los chilenos. El Bono de Educación sería una revolución
mayor y el potencial de mejora para la juventud chilena y el país es
inmenso. Lo hemos palpado de cerca al observar como la Corporación "People
Help People" con sus 6 colegios, 2 municipalizados y 4 con subvención
particular, y alrededor de 2.000 alumnos,
le ha mejorado la educación y la formación a los alumnos de zonas rurales
como Santo Domingo, Panguipulli, Pullinque y Pilmaiquén. Además con la inclusión de estudios técnico-profesionales
en los 5 colegios del sur de Chile, los jóvenes están preparados y obtienen
fácilmente trabajo en sus especialidades de gastronomía, hotelería,
silvicultura y agricultura en las empresas de las regiones. JP:
Conozco esa magnífica iniciativa y los felicito por ella. Como dirían
los Beatles, "imagine" lo que podría hacer "people help
people" si existiera este nuevo mundo educacional. ¿60 colegios,
600 colegios? Tú has hecho mucho por Chile y has logrado que otros
países se beneficien con tu brillante idea del fondo de pensiones privados.
Le has dedicado mucho tiempo y esfuerzo a los demás países en
los últimos años. Como te queda aún mucha cuerda, ¿por qué no te quedas por un buen rato en Chile
y levantas esta nueva bandera de lucha del Bono Educacional para los
chilenos? JP:
Gracias a la maravillosa Internet, se puede estar en la batalla de las
ideas en Chile y el mundo al mismo tiempo. La reforma educacional fue
mi principal bandera de lucha en 1993---aunque muy pocos chilenos pudieron
conocer entonces mis propuestas---y lo es desde entonces en Chile. -- Guillermo
Beuchat (Socio, Price Waterhouse). Soy un fiel admirador
de tus planteamientos y uno de los que votó por ti en la elección presidencial
de 1993. Te felicito por tu perseverancia en este tema, que me recuerda
mucho al personaje de "Atlas Shrugged" de Ayn Rand. ¿Existe
o podemos ayudar a crear alguna instancia de profesores que apoye esta
idea? Su tradicional resistencia al cambio, producto de una inseguridad
profesional y por lo tanto temor a salir del cascaron estatal
que les otorga la requerida seguridad, es el mayor obstáculo. Sus actuales
líderes no hacen sino capitalizar y politizar esa resistencia irracional
al cambio. Hace falta que desde el interior del estamento docente surjan
voces con fuerza que apoyen esta idea magistral. JP:
Recuerdo que expliqué esta propuesta a todos los profesores de Conchalí
una fría noche de invierno en 1992. Al principio, no sólo escepticismo
sino que incluso abierta hostilidad. Tras tres horas, y decenas de preguntas,
no se había movido nadie y creciente interés. Al final un silencio respetuoso.
A la salida, se me acerca sigilosamente un profesor que se identificó
como socialista y me dice que en la reunión había variado su opinión
en 180 grados, que esto es lo mejor para terminar con la pobreza, que
siga adelante. Le pido que la apoye públicamente. Mirando el suelo,
me dice que perdería su trabajo al día siguiente. Conclusión. Existirán
muchísimos profesores que apoyarán silenciosamente esta propuesta si
se les explica con perseverancia y claridad, pero no se les puede pedir
que ellos tomen la bandera. Por eso Chile necesita con urgencia dramática
verdaderos líderes políticos. La idea de subsidiar la demanda en educación tiene
a mi juicio un componente que es necesario tener en cuenta: que hoy
día no están los incentivos necesarios para que se construya la oferta,
los profesores no tienen experiencia empresarial alguna, no hay beneficios
tributarios, no hay know-how de administración educacional, el programa
curricular de las carreras de pedagogía es casi "contrario"
a la idea de generar empresarios "porque eso introduce el 'lucro'
y otros conceptos de mercado en el ámbito docente" --- un pecado
para muchos. En definitiva, una reforma como la propuesta requiere también
de un importante cambio por el lado de la oferta que debiera hacerse
en forma simultánea, ya que la implementaron por el lado de la demanda
puede ir más rápido que la capacidad de respuesta de la oferta. Te reitero
mis felicitaciones. Que siga el debate. JP:
Totalmente de acuerdo. Por eso la propuesta no es sólo el subsidio a
la demanda, sino un énfasis prioritario en la reestructuración de la
oferta en todas su dimensiones. Por ejemplo, también se requiere una
oferta nueva de textos escolares. En un completo estudio publicado por
el CEP, acertadamente titulado "el
futuro en riesgo", Bárbara Eyzaguirre y Loreto Fontaine concluyen
que ellos tienen "graves deficiencias y están muy por debajo" de los que usan los jóvenes de varios países,
incluyendo a México y Colombia. Una conclusión: "un niño chileno
lee en ocho años de enseñanza básica lo que un niño alemán lee en un
año". -- Roberto
de Andraca (Presidente del Directorio, CAP). Aplaudo la presentación y posterior discusión
sobre el tema de privatizar la educación. JP:
Recuerdo cuando se discutía allá por los 70 si cerrar la CAP que tenía
pérdidas como empresa estatal. Ya privatizada, ha creado riqueza para
sus accionistas, trabajadores y Chile entero. Estoy convencido de que
se puede lograr un mejoramiento aún mayor en la educación. -- Marcelo
Ringeling. La inversión
en infraestructura educacional --solamente
hablo del tema inmobiliario-- es importante para la calidad y a la vez
pesada para un pequeño empresario (sea o no profesor) que quiera dedicarse
a esa actividad. Es cierto que puede ser arrendada, pero habrá crecimiento
de necesidades y de calidad. Si se lograra separar el negocio inmobiliario
del educativo, se habría rebajado una alta barrera de entrada al mercado. JP:
Tema muy importante. Lo debiera resolver el mercado de capitales. Un
buen sistema de créditos hipotecarios permite esa
separación. Ayuda mucho la existencia de AFP y compañías de seguros
de vida que ya acumulan recursos de largo plazo equivalentes al 55%
del PIB. -- Ronald
Bown (Asociación de Exportadores). Aparte de felicitarte
por tu propuesta y para que tengas una muestra real de lo que se puede
hacer en materia educacional, te sugiero que visites la escuela Nocedal
de La Pintana, en donde un grupo de padres de colegios del barrio alto
están preocupados, desde ya unos tres años, de ofrecer a los niños de
La Pintana una educación y dignidad no diferente a la que obtienen los
niños de otras zonas de Santiago. En marzo empezó a funcionar, a 500
metros, la escuela Almendral para las niñitas del sector. JP:
Me alegro. Destaco que existen muchas valiosas iniciativas en este campo
impulsadas por personas del sector privado con un fuerte compromiso
con el país. La propuesta del bono es como una "palanca de Arquímedes"
que extiende el beneficio a todo el país. -- Arnaldo
Flores C. Junto con felicitarte por tan interesante
propuesta educacional, me asalta esta pregunta. ¿Sucedería algo similar
a lo que sucedió a la salud? Es decir doctores (profesores), clínicas
(colegios particulares), aumentarían sus valores de forma que el bono
se convirtiera en un costo mayor para los que hacen lo posible por darles
mejor educación a sus hijos. JP:
Dedo en una llaga. Para que eso no suceda, se requiere maximizar la
libre entrada, movilidad y flexibilidad
por el lado de la oferta, lo que es muy factible en educación.
Si es así, el sistema se equilibra a valores de competencia. En salud,
el sector estatal, el colegio medico, la dificultad de evaluar la calidad
del servicio a priori, etc., representan obstáculos serios a la plena
competitividad del sistema, aunque se avanza hacia ella. -- Roberto
Leiton. Soy
alumno de tercero medio del Colegio SS. CC. Manquehue. Yo y otros compañeros
de este colegio hemos seguido con gran interés esta discusión sobre
la necesidad de privatizar la educación estatal como un medio de igualar
las oportunidades de todos los chilenos y posibilitar un acelerado desarrollo
que termine mas rápidamente con la pobreza. Esta nueva visión de mejorar
la oportunidad de muchos chilenos nos ha hecho iniciar un trabajo para
ser presentado en la clase de economía. Estimamos tan importante lo
tratado, que nuestro trabajo lo orientaremos a tratar de convencer a
nuestros compañeros y si es posible a algunos profesores. JP:
Todo mi apoyo. La revolución "desde abajo". -- Fernando Tizné. Me
parece brillante tu proposición de implementar el sistema de bonos en
la educación. ¿Por qué no transformar un colegio de alguna comuna pobre
en lo que a ti te gustaría y que una fundación (financiada por los que
creemos en tu proyecto) entregue bonos a los padres? JP:
Lo intentamos en el "Proyecto Chile 2010" con nuestro "Programa
escuela-empresa" hace algunos años. Creo que hicimos un valioso
aporte, junto a los empresarios que "apadrinaron" escuelas
municipales y los directores que se la jugaron por esta iniciativa.
Pero, lamentablemente, son esfuerzos necesariamente parciales y no se
logra crear un "nuevo mundo educacional". Y es una lucha permanente
con las autoridades políticas y gremiales del "Estado docente".
Además no existe un "sistema" con reglas parejas y competencia
leal. Por ejemplo, las escuelas privadas subvencionadas hoy compiten
con escuelas públicas que además de la asignación fiscal reciben subsidios
arbitrarios de tesorerías municipales. -- Claudia
y Thorald Muschen. Tengo entendido que en Estados Unidos se
ha implementado un sistema parecido en algunos estados. ¿Podrías compartir
con nosotros de estas experiencias? JP:
Ideas similares se están comenzando a implementar en ciudades y estados.
No existe un sistema educacional nacional (federal). Sugiero leer el
estudio de Nina Shokraii titulado "School Choice 1999: What's is
Happening in the States" en la página web www.heritage.org -- Fernando
Alessandri Vergara. Felicitaciones por traer este tema al debate
nacional. La mejor manera para salir de la pobreza sería con mejores
sistemas de salud y educación. El ser humano tiene capacidades que ni
siquiera hoy podemos imaginar y la educación permitirá nuevas oportunidades
para ir generando riqueza e integrando a los rezagados. Como los seres
educados tienden a buscar mejoras en su salud, lo primero traería lo
segundo. JP:
Interesante observación: la indudable sinergía educación-salud. -- Carlos
Castillo Briones. (Soy el director general de una empresa de
maquinaria de origen familiar en Antofagasta). Lo felicito por su pensamiento
de como mejorar ciertos aspectos importantísimos de nuestro país como
la educación y otros temas. ¿Quién asegura que los privados no beneficien
el lucro por sobre la calidad de la educación? JP:
Los padres con el bono, así como lo hace todo consumidor con su dinero. -- Osvaldo Quiroga. Y, tal vez, usar este subsidio a la demanda
como un efectivo impulso a la regionalización. Muchos no se mueven de
Santiago, pese a que les gustaría, por no sacrificar la calidad de la
educación de sus hijos. ¿Un bono educacional
algo mayor en regiones? JP:
Es posible, de acuerdo a criterios objetivos de descentralización para
no originar una competencia político-electoral en torno al bono. -- Roberto
Bellinghausen (Ejecutivo, Lan Chile). Lo planteado otorgaría
la posibilidad de que los profesores
hoy mal pagados y con poco incentivo ( y por ende con poca capacidad
de incentivar ) se conviertan en empresarios, dueños de su destino y
con la posibilidad cierta de desarrollarse en sus profesiones. Basta
fijarse como funciona la economía de Europa en donde existen una gran
cantidad de pequeños y medianos empresarios, (mucho técnico especializado
y poco Ingeniero Comercial) instalados
en su lugar de origen ( pequeños pueblos y ciudades medias )
y no todos amontonados en la capital. JP:
Así es. Interesante referencia. -- Cristián
Vicuña U. La idea parece superlógica y además solidaria.
¿Por qué crees que Lagos se opone? JP:
Creo que todas las personas pueden cambiar de pensamiento ante nuevos
argumentos. Quizás se entusiasme
a través de este debate. Quién sabe. -- Mario Solari. Excelente las ideas sobre
educación, ¿valen también para salud? JP:
Claro que sí. Es un cambio de paradigma.
Consiste en una redefinición radical del rol del estado y de
la sociedad para ampliar espacios de libertad y contribuir a la igualdad
de oportunidades. Ya se aplicó al
retiro y a la invalidez. Puede extenderse al desempleo, educación, salud. Es una alternativa
a la quiebra económica, política y moral del llamado "estado de bienestar" que
ha dominado el siglo 20, desde que lo inició el canciller Otto von Bismarck
en la Prusia de finales del siglo 19. --Klaus
Rudek (ex Director Colegio Alemán, ahora viviendo en Alemania).
Me encanta tu 'nuevo mundo educacional'. Estoy totalmente de acuerdo.
Gracias por tu optimismo, por tu coraje de invertir el gran prestigio
tuyo en este trabajo tan importante para la sociedad. La idea tuya es
'casi' imposible de realizar, pero solamente 'casi', porque el inventor
y organizador del mejor sistema de previsión social
en el mundo es capaz de realizar también esta utopía. Estoy traduciendo
tu idea y voy a entregarla en alemán a todo mi mundo virtual. JP:
Danke. -- Juan
Sheput (Lima, Perú). Estoy fascinado y muy entusiasmado
con el debate que estás promoviendo
sobre Educación. Creo que es un problema que compete a todo Latinoamérica.
-- Alicia
Castillo Holley. Es maravilloso leer el aporte y la preocupación
de tantas personas. -- Rodolfo
Arturo Moreno Osses. Muy interesante su propuesta. Sin la decidida
voluntad de cambio en la mentalidad de los miles de profesores chilenos,
es imposible llevar a cabo tal reforma. -- Andrés
Acuña. Muchas gracias por seguir generando ideas
buenas para el país. -- Rodrigo
Sepúlveda. Estupenda para nuestro país y para cualquiera
de nuestros vecinos. Te felicito por tu valiente propuesta. -- Mario Vásquez. Se
nota que usted es un patriota. Por todos los medios quiere que nuestro
país esté al nivel de los más
desarrollados. Su estrategia me parece acertadísima. En realidad, la
educación es el tema básico para lograr el despegue de un país. JP:
Hay muchísimos más mensajes, pero mi día solo tiene 24 horas y no puedo
contestarlos todos, aunque todos los he leído y los agradezco. Este Foro prueba que, como alguien dijera,
"un hombre que no cree en milagros no es un hombre realista". |